|
Colectivo Ecologista Guelaya de Melilla |
ISLAS CHAFARINAS
|
Las islas Chafarinas, o Djafaren en lengua tamazigh, son tres abruptos islotes situados entre los paralelos 35º 27´ y 35º 12´ de latitud norte y los meridianos 2º 24´y 2º 27´ de longitud Oeste, a 2.5 millas de la costa africana, frente al puerto de Ras el Ma o Cabo de Agua y a 27 millas al este del puerto de Melilla. Son de soberanía española desde 1848, y consta de tres islas:
|
![]() |
|
|
La isla de Isabel II, en posición central, es la única habitada por una guarnición del Ejército Español, tiene una latura de 90 metros y una superficie casi circular con 500 metros de diámetro. En ella se encuentra el puerto. La isla de Congreso, al oeste, es la más alta y abrupta, con 150 metros de altura y un contorno irregular que llega a los 1.000 metros de longitud y 500 metros de anchura. La isla del Rey, al este, tiene 90 metros de altura y estuvo unida a la isla de Isabel II por un dique que un temporal destruyó. De origen volcánico, su carácter árido y la influencia del mar y los vientos hacen que no existan árboles mas que los plantados por el hombre, siendo su vegetación dominante la formada por matorrales adaptados a estas condiciones y vegetación herbácea. Desde el punto de vista ecológico, las islas presentan una rica biodiversidad, tanto en tierra como en los fondos próximos. En su puerto y proximidades, por ejemplo, se puede observar praderas de Posidonia, especie que presenta múltiples problemas en la cuenca mediterránea. |
||
![]() |
Pero a pesar de sus riquezas submarinas, las Chafarinas se hicieron famosas debido a la presencia de la gaviota de pico rojo (Larus audouinii). En la década de los 60 un funcionario francés del protectorado marroquí, aficionado ala ornitología, observaba en la desembocadura del Muluya, cercano a las islas, cadáveres de gaviotas de picorojo. Tras varios intentos con las autoridades españolas consiguió visitar las islas y encontrar pruebas de la nidificación. La importancia de este descubrimiento se justificaba en esos años por el hecho de que sólo se conocían 500 nidos de esa gaviota en todo el mundo. La colonia de Chafarinas parecía ser más abundante que todas las del resto juntas. |
|
|
Con el paso del tiempo y con el auge de la ornitología en España se comienzan a realizar estudios. Mayol, De Juana y Varela trabajan en las islas a finales de los 70 y principios de los 80. En 1983 se inician dos tesis doctorales, la primera se dirige al conocimiento de la colonia de gaviota de picorojo, realizada por Patricia Bradley, de la Universidad de Edimburgo, y la colonia de pardela cenicienta es estudiada por Jose M. Cabo, melillense de la Universidad de Granada. |
||
|
Las Chafarinas fueron declaradas Reserva Nacional de Caza, y la tradicional recogida de huevos de gaviota, practicada por los isleños y personas de Melilla que acudían en barco, quedó prohibida. El aumento de las poblaciones de aves marinas no se hizo esperar. Tras los estudios realizados, se identificaron más de 7000 parejas de gaviota patiamarilla (Larus cachinans), 2200 parejas de gaviotas de picorojo y 1000 parejas de pardela cenicienta, aunque se podían observar de 5000 a 8000 pardelas en las inmediaciones de la colonia. Por lo tanto, 26.400 aves marinas dependían de Chafarinas a medidados de los 80. No existía en el Mediterráneo occidental ninguna concentración de aves marinas tan grande. |
![]() |
|
|
Pero esta superpoblación originó problemas de conservación. La gaviota patiamarilla, especie generalista, presionaba sobre las colonias de gaviota de picorojo, especie especializada en pescar por la noche, según pusieron de manifiesto los estudios realizados. Con el tiempo, el antiguo ICONA tuvo que actuar, creando una Estación Biológica en las islas y dirigiendo de forma centralizada la gestión ambiental. Se realizaron campañas de descastes de gaviota patiamarilla durante varios años sucesivos, obteniendo éxito, puesto que la gaviota de picorojo duplicó su población reproductora. Actualmente, quizás por la conservación de la especie en las islas, la gaviota de picorojo se ha recuperado en el Mediterráneo. Las colonias de Chafarinas ya no son las más grandes de la especie, pero su papel en la conservación de la especie ha sido clave. |
||